Young-Dominas se presenta con un atuendo de cuero negro ajustado y una mirada penetrante que no deja lugar a dudas sobre su autoridad. En un acto de total humillación, ordena la ingestión de sus excrementos mientras fuma con una confianza avasalladora. La sumisión se manifiesta en cada gesto, llevando al sumiso a un estado de completa obediencia y devoción.